“ La gran ciudad”

Hoy podemos conocer ciudades. Tan grades. Como este ejemplo, sin embargo muchos desconocemos cómo es la vida en una ciudad .

Soy nativo y orinal de mí tierra. Natal Mexico y como crecí dentro de una gran ciudad. Como lo es Mexico

Mi vida estuvo lleno de visiones y actos sin precedentes, cuando vives tu juventud dentro de la Gran Ciudad ⌛️tu vida corre al caminar del reloj:

Para muchos gente de provincia desean venir y vivir y conocer según ellos cosas hermosas pero esto es un espejismo. Y solo un Illusion.

Por ello mi consejo es quédate. Amigo en tu pueblo o provincia y vive la vida al correr de viento, y la calidez del Sol y disfruta lo que muchos de nosotros no lo hicimos:

Tu amigo. Pedro Rodriguez te desea el mejor Día. En tu vida

📌Si mi consejo te ayuda deja tu comentario en la caja de preguntas 📝

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” UNA PREGUNTA INQUIETANTE ?

TEMA DE PORTADA | ¿QUÉ DICE LA BIBLIA SOBRE LA VIDA Y LA MUERTE?

Una pregunta inquietante

EXISTEN muchas opiniones sobre la vida y la muerte. Hay quienes piensan que, después de morir, seguirán viviendo en un lugar diferente. Otros creen que renacerán para vivir de nuevo. Y otros opinan que la muerte pone fin a nuestra existencia.

Puede que usted tenga su propia opinión en función de su crianza o su lugar de origen. Ahora bien, en vista de que existen tantas creencias sobre lo que sucede después de la muerte, ¿realmente es posible encontrar la respuesta a esta inquietante pregunta?

Durante siglos, los líderes religiosos han enseñado la doctrina de la inmortalidad del alma. Casi todas las religiones mayoritarias —cristianismo, hinduismo, judaísmo, islam— afirman que tenemos un alma inmortal que sobrevive a la muerte y que sigue viviendo en la región de los espíritus. En cambio, los budistas creen que, después de una serie de renacimientos, la persona por fin se libera del sufrimiento y alcanza un estado de felicidad absoluta llamado nirvana.

Personas ofrecen comida a sus seres queridos que han muerto

Todas estas enseñanzas han hecho que la mayoría de las personas crea que la muerte es una transición hacia otro mundo. De modo que, para mucha gente, la muerte es una etapa importante del ciclo de la vida y forma parte del plan divino. Pero ¿qué dice la Biblia? Le invitamos a leer el siguiente artículo. La respuesta quizás le sorprenda.

La respuesta que da la Biblia

En el relato de la creación, que aparece en el libro bíblico de Génesis, leemos que Dios le dijo al primer hombre, Adán: “De todo árbol del jardín puedes comer hasta quedar satisfecho. Pero en cuanto al árbol del conocimiento de lo bueno y lo malo, no debes comer de él, porque en el día que comas de él, positivamente morirás” (Génesis 2:16, 17). Este claro mandato demuestra que, si Adán hubiera obedecido a Dios, no habría muerto; habría continuado viviendo en el jardín de Edén.

Adán y Eva de viejos

Por desgracia, en vez de obedecer a Dios y vivir para siempre, Adán decidió desobedecer y comer del fruto prohibido cuando Eva, su esposa, se lo ofreció (Génesis 3:1-6). Hoy todavía sufrimos las consecuencias de su desobediencia. El apóstol Pablo lo explicó así: “Por medio de un solo hombre el pecado entró en el mundo, y la muerte mediante el pecado, y así la muerte se extendió a todos los hombres porque todos habían pecado” (Romanos 5:12). El hombre al que se hace referencia es Adán. Pero ¿cuál fue el pecado, y por qué le acarreó la muerte?

Lo que Adán hizo es pecado: desobedecer a propósito la ley de Dios (1 Juan 3:4). Y, tal como Dios le dijo, el castigo por pecar es la muerte. Si Adán hubiera obedecido el mandato de Dios, no habría pecado y no habría tenido que morir. Y lo mismo habría sucedido en el caso de sus hijos. Dios no creó al ser humano para que muriera, lo creó para que viviera para siempre.

Nadie puede negar que, como afirma la Biblia, “la muerte se extendió a todos los hombres”. Pero ¿hay alguna parte de nosotros que siga viviendo después de la muerte? Muchos responderían que sí, que todos tenemos algo inmortal llamado alma. Si eso fuera cierto, entonces lo que Dios le dijo a Adán era mentira, porque, si una parte de nosotros sigue viviendo en otro lugar, la muerte no sería el castigo por pecar. La Biblia dice que “es imposible que Dios mienta” (Hebreos 6:18). En realidad, quien mintió fue Satanás cuando le dijo a Eva: “Positivamente no morirán” (Génesis 3:4).

Entonces, si la enseñanza sobre la inmortalidad del alma se basa en una mentira, ¿qué sucede al morir?

LA BIBLIA NOS SACA DE DUDAS

El relato de Génesis sobre la creación dice: “Jehová Dios procedió a formar al hombre del polvo del suelo y a soplar en sus narices el aliento de vida, y el hombre vino a ser alma viviente” (Génesis 2:7). La expresión “alma viviente” es la traducción de la palabra hebrea néfesch,* que literalmente significa “criatura que respira”.

De modo que la Biblia deja claro que el ser humano no fue creado con un alma inmortal, sino que todo ser humano es un “alma viviente”. Así que, por mucho que busque, en la Biblia no encontrará la expresión “alma inmortal”.

Puesto que la Biblia no dice que los seres humanos tengan lo que algunos llaman alma inmortal, ¿por qué tantas religiones enseñan lo contrario? Para encontrar la respuesta, hay que remontarse al antiguo Egipto.

SE EXTIENDE UNA ENSEÑANZA PAGANA

El historiador griego Heródoto, del siglo quinto antes de nuestra era, afirmó que los egipcios “dijeron los primeros que era inmortal el alma de los hombres”. Los antiguos babilonios también se dejaron seducir por la idea de la inmortalidad del alma. Para cuando Alejandro Magno conquistó Oriente Medio (332 a.e.c.), los filósofos griegos habían popularizado esta doctrina, y en poco tiempo se extendió por todo el imperio.

En la Biblia no encontrará la expresión “alma inmortal”

En el siglo primero de nuestra era, dos importantes sectas judías, los esenios y los fariseos, enseñaban que el alma sobrevive a la muerte del cuerpo. The Jewish Encyclopedia explica: “La creencia de la inmortalidad del alma llegó a los judíos por el contacto con el pensamiento griego y sobre todo mediante la filosofía de Platón”. Igualmente, Josefo, historiador judío del siglo primero, no atribuyó esta enseñanza a las Santas Escrituras, sino a “la opinión de los griegos”, que él consideraba una colección de mitos y leyendas.

A medida que se iba difundiendo la cultura griega, quienes afirmaban ser cristianos también iban adoptando esta enseñanza pagana. Según el historiador Jona Lendering, “la hipótesis de Platón de que el alma estuvo antes en un lugar mejor y ahora vive en un mundo caído allanó el camino para que la filosofía platónica se fusionara con el cristianismo”. De esta forma, la Iglesia “cristiana” asimiló la doctrina pagana del alma inmortal, que se convirtió en una parte esencial de sus creencias.

“LA VERDAD LOS LIBERTARÁ”

En el siglo primero, el apóstol Pablo advirtió: “La expresión inspirada dice definitivamente que en períodos posteriores algunos se apartarán de la fe, prestando atención a expresiones inspiradas que extravían y a enseñanzas de demonios” (1 Timoteo 4:1). ¡Qué ciertas fueron sus palabras! La doctrina de la inmortalidad del alma es precisamente eso: una enseñanza de demonios. No está basada en la Biblia, sino en religiones y filosofías paganas.

Afortunadamente, Jesús dijo: “Conocerán la verdad, y la verdad los libertará” (Juan 8:32). El conocimiento exacto de la verdad bíblica nos libera de las enseñanzas y prácticas que ofenden a Dios y que tantas religiones promueven. Además, nos libera de las cadenas de las tradiciones y supersticiones relacionadas con la muerte (vea el recuadro “¿Dónde están los muertos?”).

Nuestro Creador nos ama mucho. Él no quería que viviéramos en la Tierra solo 70 u 80 años y que después viviéramos en el cielo o en el mundo de los espíritus por toda la eternidad. Su propósito original era que sus hijos humanos obedientes vivieran para siempre en la Tierra, y ese propósito no ha cambiado; se realizará sin falta (Malaquías 3:6). El rey David escribió por inspiración estas tranquilizadoras palabras: “Los justos mismos poseerán la tierra, y residirán para siempre sobre ella” (Salmo 37:29).

Si desea saber más sobre lo que dice la Biblia respecto a la vida y la muerte, vea el capítulo 6 del libro ¿Qué enseña realmente la Biblia?, editado por los testigos de Jehová. Puede descargarlo gratis en jw.org.

Muchas versiones modernas de la Biblia traducen néfesch como “ser viviente” (La Biblia de las Américas), “ser vivo” (Nueva Biblia Española) o simplemente “comenzó a vivir” (Traducción en lenguaje actual).

“Jóvenes que perdieron un ser querido.

CUANTO JOVENES HOY DIA HAN PERDIDO A UN PADRE OH UNA MADRE.

LA pregunta es. Como puedo superar, el dolor de perder aun ser tan amado como son nuestro padres ?

Hoy te contare la historia, de tres, jovenes que pasaron por esta experiencia,  te contare  ahora.

Jóvenes que perdieron a uno de sus padres

¿Has perdido a algún ser querido? ¿Todavía te duele su pérdida? ¿Qué te puede ayudar a afrontarla? Fíjate en cómo la Biblia ha ayudado a tres jóvenes que han pasado por lo mismo.
LA HISTORIA DE DAMI

Dami con una foto de su padre
Dami

Al principio parecía que papá tenía un simple dolor de cabeza. Pero se puso peor y mamá llamó a una ambulancia. Todavía recuerdo cuando los paramédicos se lo llevaron. No imaginaba que sería la última vez que lo vería con vida. Papá murió tres días después de un aneurisma. Yo solo tenía seis años.

Durante años me culpé por su muerte. En mi mente se repetía el momento en el que los paramédicos se lo llevaron, y me preguntaba: “¿Por qué me quedé ahí parada? ¿Por qué no hice nada?”. Cuando veía a gente mayor con problemas de salud, pensaba: “¿Por qué ellos viven y papá no?”. Con el tiempo, mamá me ayudó a hablar de mis sentimientos. Y como somos testigos de Jehová, la congregación nos apoyó muchísimo.

Algunos creen que justo después de que muere tu ser querido es cuando más triste estás y que luego lo superas, pero no fue así en mi caso. Yo, la verdad, sentí más su pérdida cuando entré en la adolescencia.

Mi consejo a los jóvenes que han perdido a uno de sus padres es este: “Cuéntale a alguien cómo te sientes. Cuanto antes te desahogues, mejor será para ti”.

Es muy duro no tener a papá conmigo en los momentos más importantes de mi vida. Pero me consuela la promesa que da la Biblia en Revelación (Apocalipsis) 21:4. Ahí dice que muy pronto, Dios limpiará toda lágrima de nuestros ojos, y que “la muerte no será más, ni existirá ya más lamento ni clamor ni dolor”.

LA HISTORIA DE DERRICK

Derrick con una foto de su padre
Derrick

Algunos de los mejores recuerdos que guardo de mi padre son de cuando íbamos a pescar o a acampar a la montaña. A él le encantaban las montañas.

Mi padre llevaba tiempo con problemas cardíacos. Recuerdo haberlo visitado en el hospital una o dos veces cuando era muy pequeño, pero entonces no entendía lo grave que era su enfermedad. Falleció cuando yo tenía nueve años.

Lloré muchísimo. Sentía que me asfixiaba, y no quería hablar con nadie. Nunca me había sentido tan mal en mi vida y no tenía ganas de hacer nada. El grupo de jóvenes de la iglesia a la que pertenecía se interesó por mí al principio, pero eso no duró mucho. En la iglesia me decían cosas como: “A tu padre le llegó su hora”, “Dios lo llamó” o “Ahora está en el cielo”. A mí esas respuestas jamás me convencieron. Yo no sabía qué es lo que la Biblia realmente enseña sobre este tema.

En eso, mi madre empezó a estudiar la Biblia con los testigos de Jehová, y mi hermano y yo nos unimos más tarde. Aprendimos cuál es el verdadero estado de los muertos y que Dios promete resucitarlos (Juan 5:28, 29). El versículo que a mí más me ayudó fue el de Isaías 41:10, donde Dios dice: “No tengas miedo, porque estoy contigo. No mires por todos lados, porque soy tu Dios. Yo ciertamente te fortificaré. Yo cierta y verdaderamente te ayudaré”. Saber que Jehová estaba a mi lado fue un gran consuelo para mí, y todavía lo sigue siendo.

LA HISTORIA DE JEANNIE

Jeannie con una foto de su madre
Jeannie

Mamá murió de cáncer cuando yo tenía siete años. Ese día, nada parecía real. Me acuerdo de que falleció en casa y que estaban mis abuelos. Me acuerdo de que todos estaban tranquilos y que cenamos huevos revueltos. Tenía la sensación de que toda mi vida estaba dando un vuelco a cámara lenta.

En ese momento —y por muchos años— pensé que debía ser fuerte por mi hermana pequeña, así que enterré mis emociones. Todavía suelo esconder cualquier sentimiento doloroso. Y eso no es sano.

También recuerdo el cariño y el apoyo que nos mostraron los testigos de Jehová. Aunque llevábamos poco tiempo asistiendo a las reuniones, los hermanos de la congregación acudieron en nuestra ayuda como si fueran nuestra familia. Creo que papá no tuvo que cocinar durante un año entero porque siempre nos dejaban comida en la puerta.

Un pasaje de la Biblia muy especial para mí es Salmo 25:16, 17. El salmista le pidió a Dios: “Dirige tu rostro a mí, y muéstrame favor; porque estoy solitario y afligido. Las angustias de mi corazón se han multiplicado; de los apuros en que me hallo, oh, sácame”. Para mí es un consuelo saber que nunca estás solo cuando te sientes triste. Dios está ahí para ayudarte. Gracias a la Biblia, he podido seguir adelante con mi vida y concentrarme en cosas positivas, como la resurrección. Tengo la esperanza de volver a ver a mi madre, de verla con salud perfecta en la Tierra hecha un paraíso (2 Pedro 3:13).

¿Te gustaría aprender más sobre el consuelo que ofrece la Biblia a quienes están de duelo? Lee el folleto Cuando muere un ser querido, que puedes descargar gratis desde el sitio jw.org. Busca en PUBLICACIONES > OTRAS PUBLICACIONES.

Puedes  descargar esta publicación Aquí . (  CUANDO MUERE UN SER QUERIDO

Bien espero que este articulo de hoy te pueda ayudar si estas pasando por una situación Asi.  NO olvides  dejar tus comentarios, y compartir este articulo.

Su amigo Allworktogether654   Pedro A Rodriguez